Por: Luis Miguel Blanco


El Banco Mundial (BM) apoya "decididamente" la "tolerancia cero" a la corrupción en América Latina y el Caribe, afirmó hoy un alto ejecutivo del organismo, que pidió a la región aprovechar la previsible mejora económica de la próxima década para hacer "provisiones" y "ajustes" fiscales.

"Cuatro de cada diez latinoamericanos ahora es no pobre, pero tampoco está en la clase media, por lo que están a un desastre de volver a la pobreza", dijo en una entrevista con Efe el vicepresidente para América Latina y el Caribe del BM, el mexicano Jorge Familiar.

Familiar llegó a la capital de Panamá para la apertura este miércoles de la conferencia internacional "Cuentas Claras", de dos días, que busca el compromiso del sector privado con la inversión pública en el contexto de transparencia.

Recordó que en los primeros años de siglo XXI la región se benefició "de los mejores precios de los productos de exportación" pero los últimos siete años ha sido de desaceleración global, lo que causó efectos como "la toma de conciencia de que para suplir" las necesidades de la población "con menos recursos actualmente, no se puede tolerar el mal uso de los fondos públicos".

"La sociedad latinoamericana tiene una actitud de cero tolerancia a la corrupción", dijo, aunque admitió que en la época de bonanza generada por los mejores precios de las materias primas se "relajó, descuidó, los controles" éticos en la administración de los recursos económicos.

De esa situación, que recorre en una seguidilla de escándalos por toda la región, Familiar rescata que "la judicialización de los casos es una consecuencia positiva, porque hay más transparencia y rendición de cuentas, el Estado de derecho se tiene que fortalecer, la administración de justicia tiene que ser más eficaz".

Reiteró que el Grupo Banco Mundial está del lado de la "cero tolerancia" a esas lacras y, por ello, en conjunto con la Organización de Estados Americanos (OEA) y en esta ocasión con el Gobierno de Panamá organizaron la conferencia "Cuentas Claras" para comprometer al sector privado con la inversión pública transparente.

"No se trata de una solución de hacer proyectos a corto plazo que abultan la deuda y a mediano plazo esas obras se deterioran y hay pérdida de recursos, ni que alguien en el camino se quede con parte de esa inversión", apuntó.

Por ello, el BM mantiene su consigna de apoyar en toda la región programas de gobernanza con ética y el correcto uso de los recursos públicos, conforme al mandato de la última Cumbre de las Américas celebrada en Perú, y apoyar el acuerdo político regional de lucha contra la corrupción en le hemisferio.

Familiar anticipó que "en la próxima década" se avizora "mejores indicadores económicos", por lo que es una oportunidad de "hacer correctivos fiscales graduales, aprovechando el incremento de los recursos y pensando en la protección de los más vulnerables".

Resaltó que es vital para aumentar la competitividad la participación del sector privado en las obras de infraestructura públicas que se necesitan en la región, por unos 180.000 millones de dólares.

El ejecutivo dijo que los riesgos que deben manejar Latinoamérica y el Caribe son el déficit fiscal, "que tienen 31 de los 32 socios de la región", y como consecuencia el "crecimiento de la deuda", además de los "vientos proteccionistas" y la próxima "alza de las tasas" de intereses internacionales.

Como algo positivo "sobre todo para México, Centroamérica y el Caribe", anticipó la expansión económica de Estados Unidos y "aprovechar el bono demográfico, porque la región está envejeciendo" y recomendó como "fundamental, trabajar para impulsar la inclusión, no solo de género, sino de las minorías" de todo tipo.

"Definitivamente, contra la corrupción, la luz del sol es el mejor antídoto, hay que tener transparencia, una buena política económica y apretar el paso para hacer los ajustes graduales y ahorrar para los tiempos malos", sostuvo.