El comentarista de El Gobierno de la Tarde, Domingo Páez, razonó que en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha desatado una contradicción en la lucha por la Presidencia de la República Dominicana entre los sectores que presiden los presidentes de la República, Danilo Medina, y del PLD, Leonel Fernández y que sin duda, la degradación de la clase política ha impactado a lo interno de la organización.

Dijo que ambos líderes han asumido, en un caso, el mantenimiento del poder y en el otro caso, desplazar al que está en el poder, pero que lo bueno de todo esto, “es que ya se había dado contenido a la lucha, porque el presidente Fernández en su encuentro de Gascue, había manifestado su compromiso con la protección de la estabilidad de la Constitución de la República, usando incluso el término de ‘sagrado’ para atribuírselo al texto mayor de la nación". 

Señaló que aunque la primera respuesta que se le dio desde el otro bando (sector Danilo Medina) no tuvo mucho contenido, tuvo también otro elemento bueno, “y es que desde el propio gobierno se dice que aquí no hay oposición”. 

“Carlos Amarante Baret, al decir que desde adentro se cuestiona más al gobierno de Danilo que desde la oposición, está resaltando la inutilidad de la oposición política mayor de República Dominicana”, apuntó Páez.

Agregó que esta expresión debería llenar de vergüenza al Partido Revolucionario Moderno (PRM) como principal formación política, porque le está diciendo el quinto hombre en el organigrama del poder dominicano que la oposición aquí es tan débil que es superada por los cuestionamientos del sector del propio presidente del PLD.

“Lo más importante de todo esto es que esta lucha que lleva a dirigentes importantes del PLD, cuando abandonan o parquean todas las formalidades y los cuidados que se tenían en otros tiempos para evitar que las contradicciones se hicieran públicas, está diciendo el PLD… que el proceso de la degradación afecta a todo el partidarismo nacional”, precisó.

Dijo finalmente, que hasta ahí ha llegado el impacto de la degradación política, el desmembramiento de principios y valores políticos en el seno del PLD.