El comentarista de El Gobierno de la Tarde Rafael (Fafa) Taveras saludó el reconocimiento que le hiciera la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra a los sacerdotes Rafael Bello Peguero, Vinicio Disla y César Augusto Hilario, calificando el mismo de muy merecido por la vida de servicio de estos curas.

“Son gente que han hecho un esfuerzo por contribuir en la superación de mucha juventud”, precisó Fafa, quien siguió diciendo que son ejemplos de honradez y de solidaridad humana.

Llamó a los curas y a los que deseen serlo, a ser como ellos, destacando que la PCMM ha dado un golpe importante al introducir esta gente con un reconocimiento.

“Estos hombres dan confianza y crean en cierta medida la esperanza o la ilusión de que es verdad de que no todo se ha perdido”, reiteró y, llamó a mirar en esas vidas una guía de compromiso: “porque es con conductas así que se puede recuperar la fe”.

Recordó que se formó en la iglesia católica, y que fueron esos valores, la prédica y la expectativa de que quería ser sacerdote movido por su abuela, y gracias a esa relación temprana con el cristianismo, que pudo sobrevivir al espectáculo de un pueblo que no tenía, cómo Salcedo en esa época, ni ´play´ ni cine, solo iglesia, restaurante y un cabaret.

“Y en esa atmósfera sobreviví... y lo recuerdo, por mi ubicación bajo el amparo de mi abuela de trabajar en la iglesia como monaguillo, sacristán y después querer ser sacerdote”, evocó Fafa, agregando que al amparo de esa realidad, conoció muy bien a estos tres sacerdotes.

A Bello Peguero, lo describe como un hombre de una voluntad y dedicación, no de los curas negociantes ni gozadores, sino de los servidores de verdad. De los que asumieron su apostolado con todo el rigor que eso representa.

“A Disla, que es de mi campo.... Fue mi compañero en la etapa de la conspiración de 1960... una etapa que involucró una parte de la iglesia y es desde esa relación... que yo fui a la cárcel, por eso puedo hablar muy bien de un hombre que ha tenido una conducta recta a quien nunca le han señalado en ningún sentido indecoroso y que dirigió el periódico de la iglesia católica Camino”, recordó.

En tanto que a Augusto Hilario, contó que lo conoció en una época de dura persecución en que uno sobrevivía.

“Él fue mi amigo, mi protector y hasta en una ocasión me dio la limosna que recogió en la iglesia. Entonces no puedo pasar por alto que ese reconocimiento y, toca decir... que aquí queda cierta reserva: la iglesia no se ha deteriorado tanto como la política ni como la Policía, pero ha sufrido el deterioro de la confianza pública en ella porque no ha podido escaparse al proceso de deterioro y de corrupción existente”, reflexionó Fafa.

Dijo que estos religiosos que han sido reconocidos los enarbola como un modelo de gente que ha sido capaz de pasar por el pantano en que ha devenido esta sociedad sin mancharse.