La abogada Carmen Semiramis Olivo, que aspira a formar parte de la Suprema Corte de Justicia, considera que en la República Dominicana no se debe legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, porque sería “consagrar aberraciones disfrazadas de derecho”.

Así lo manifestó la también exprocuradora General de la República y profesora de derecho de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm) durante la entrevista con los integrantes del Consejo Nacional de la Magistratura que evalúa a los aspirantes a formar parte de las altas cortes del país.

Olivo respondió de esa manera a la diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Josefa Castillo, quien le preguntó sobre la posibilidad constitucional de legalizar el matrimonio entre dos hombres o dos mujeres, partiendo de que el Congreso Nacional tiene bajo su responsabilidad de hacer las leyes que promueven y propician el ejercicio del derecho.

“En lo que a mí respecta, considero que el matrimonio es entre dos personas de distintos géneros, hombre y mujer, que todavía no creo que nosotros, por nuestra cultura, por nuestra formación, por nuestra tradición, estemos en condiciones de consagrar lo que en mi criterio personal es una aberración, porque es contrario, incluso, al mandato divino”, manifestó Olivo.

La aspirante explicó que se debe respetar el derecho de las personas de la comunidad lesbiana, gay, bisexual y transgéneros (LGBT), pero sin institucionalizar su matrimonio.  

“Que se les respete los derechos a las personas de un mismo género, eso es otra cosa, pero institucionalizarlo iría en contra de nuestra propia cultura, tanto religiosa desde el inicio mismo de la humanidad, hasta los que creemos que las cosas deben ser con la corrección debida y no consagrar aberraciones disfrazadas de derecho”, expresó Olivo.